domingo, 22 de febrero de 2009

El Caballero Oscuro: homenaje póstumo al Jocker


Christopher Nolan nos trae la enésima entrega del murciélago antihéroe…y se lo agradecemos enormemente. Con Batman Begins, Nolan consiguió llevar de nuevo al primer plano un personaje mítico que Tim Burton y Michael Keaton consiguieron ensalzar y que Joel Schumacher, con la inestimable ayuda de Val Kilmer y George Clooney, parece que se empeñó en socavar con sus olvidadizas Batman Forever y, sobretodo, Batman y Robin.

Por suerte, como decimos, Christopher Nolan ha recuperado un mito, a pesar de Christian Bale. El Caballero Oscuro nos traslada a la Gotham más baja y violenta que se recuerda, sin distar mucho de lo que podrían ser hoy día los suburbios de una gran ciudad, en un inicio de película correcto. Batman se dispone a abandonar su papel de salvador en la sombra y dejar la seguridad en manos del nuevo Fiscal de Distrito, un personaje íntegro e incorruptible protagonizado por el más que eficaz Aaron Eckhart. Las cosas parecen ir bien hasta que entra en escena un nuevo criminal llamado Jocker, un ser resentido y atormentado movido más por su sádico instinto que por un plan de conquista.

Y es aquí cuando la película da un salto de calidad. A medida que el Jocker va irrumpiendo cada vez con más fuerza en el argumento, la película va ganando en crudeza, intensidad y, por qué no, en ritmo. El desaparecido Heath Ledger homenajea a uno de los villanos más carismáticos de la historia del comic con una interpretación que, a nuestro parecer, supera incluso a la del Jocker de Tim burton, protagonizada por un magistral Jack Nicholson. Es, además, un papel que va in crescendo, al igual que la trascendencia del personaje en la película. Al principio tanto Ledger como el Jocker son planos, insulsos, pero a medida que el personaje de la siniestra sonrisa va cobrando protagonismo, el australiano se va agrandando hasta convertirse en un gigante, dejando al personaje a la altura de lo que es, un psicópata, perturbado, sádico y un animal sin conciencia ni sentimientos, y llevando prácticamente él solo el peso de la trama.

Una trama que, aquí destacaríamos la parte menos positiva, está llena de giros, demasiados, a veces incluso diríamos que excesivos, que no dan ni una pequeña tregua al espectador. Creemos que Nolan, en este caso, ha querido abarcar más de lo que la propia cinta y argumento le permitían, pudiendo haber dejado para mejor ocasión, como otra secuela, la transformación del Fiscal en el personaje de Dos Caras, ya que, aunque sí es cierto que se consigue apreciar sobre manera la metamorfosis, tanto física como psíquica, del personaje, no permite descifrar la profundidad del mismo, algo que sí nos ocurre con el estrafalario Jocker.

Nuestra valoración de “El Caballero Oscuro” es más que buena y podemos afirmar, y afirmamos, que se trata de una de las mejores adaptaciones que se han hecho de un cómic a la gran pantalla.

Noticias:
“Watchmen” finalmente aparecerá la fecha señalada. Para saber más ves a Artículo original

domingo, 15 de febrero de 2009

Hellboy II: Del Toro humaniza al hijo del Caído


Benicio del Toro vuelve a dirigir la segunda película de Hellboy, la adaptación del cómic de Mike Mignola y lo hace con bastante acierto. Del Toro es un especialista en este tipo de películas y, además, parece ser que ha aprendido de los errores de La Semilla de la destrucción. En esta nueva entrega encontramos una mezcla bien resuelta de acción, humor y cierta emotividad.
Vemos esta vez a un Hellboy más humano, si cabe, que en la primera entrega, que se debatirá entre algunos problemas morales y personales, originados en gran parte por el rechazo que recibe del resto de la humanidad por ser diferente, o por su relación amorosa con Liz, interpretada sin alardes por Selma Blair, otro ser con poderes paranormales. Son momentos, en todo caso, que enriquecen la trama y dotan a la película de una pausa que permite que haya un argumento por encima de los disparos, puñetazos y puntapiés tan típicos de producciones de este tipo.

Eso no quiere decir que se echen en falta momentos de acción, todo lo contrario, los hay y en unas dosis de lo más adecuadas, sin llegar a tener la sensación de que se han metido con calzador, y con grandes efectos especiales. Ese es quizás el gran éxito de Del Toro, que consigue que veamos en Hellboy II, El Ejercito Dorado, una película de acción con algo más que una sarta de imágenes alocadas y sin sentido que nos cuesta digerir. Lo mismo se puede decir de un sentido del humor nada forzado que se va colando durante toda la película y que hace aún más ameno el visionado de la cinta.

Quizás lo peor de la cinta es el aspecto pueril de algunos de sus personajes, sobretodo del lado de “los malos”, o del aspecto del mismo protagonista en su infancia, que se presenta como una especie de mezcla entre un Ronaldinho de diez años y un guiri en las playas de Ibiza en pleno mes de agosto después de haber-se olvidado de la protección solar.

Aquí no queremos decir que Hellboy II sea una obra de arte, ni mucho menos, seguramente no era ese el fin con el que se creó, sólo que se trata de una película más que recomendable para pasar una tarde de cine bastante distraída, con lo que creemos que sí cumple a la perfección con su cometido.


Noticias:
Fox quiere evitar el lanzamiento de "Watchmen". Para saber más ves a

Articulo original Terra

lunes, 26 de enero de 2009

The Spirit: mi ciudad grita y los cinéfilos también


Si tuviéramos que definir The Spirit con una sola palabra, escogeríamos "despropósito". Y aún estaríamos siendo demasiado políticamente correctos con un film que no llega ni tan sólo a las expectativas generadas por sus predecesoras Sin City o 300. En la génesis de estas últimas películas, Frank Miller contó con la experiencia de talentosos directores como Robert Rodríguez para la primera, y Zack Snyder, para la segunda. The Spirit, en cambio, es una adaptación cinematográfica en solitario de Frank Miller y, francamente, se ve de una hora lejos. Durante dos horas, Miller somete al espectador a casi una tortura psicológica con diálogos y monólogos insulsos y sin sentido, un desbarajuste de escenas que no aportan absolutamente nada y unos personajes planos, indefinidos, y faltos de carisma. Incluso el personaje principal, The Spirit, que tendría que aguantar el peso importante de la cinta, provoca sopor.

A destacar la tan insípida como corta actuación de Paz Vega, quien se esfuerza en interpretar a una francesa sin acercarse lo más mínimo a la sonoridad de la lengua del país fronterizo. Del resto del reparto, el único que no hace del todo un mal papel y se esfuerza es Samuel L. Jackson, quien, como mínimo, parece involucrarse en su rol en medio de una agonizante narración que frustra irremediablemente el intento del actor de hacer alguna cosa digna.

Después de ver el film, uno se queda con la sensación de que Frank Miller no ha intentado adaptar el cómic a la gran pantalla, sino que ha pretendido hacer un cómic en fotogramas...¿Qué otra cosa, si no, puede explicar la falta de ritmo que ofrece el film? Los dos únicos elementos que se salvarían de la hoguera son la fotografía y la estética que el novelista gráfico y, muy a nuestro pesar, también director, ya usó en Sin City. Así pues, los únicos alicientes para ver este despropósito quedan desprestigiados por ser, ambos, recursos que ya utilizó antes y que a estas alturas ya han perdido la gracia: cómo se van rellenando las viñetas, en ocasiones eternas, o los planos en blanco y negro salpicados de color rojo intenso. En definitiva, The Spirit, además de mala, no aporta nada nuevo. Más de lo mismo.


Noticias:
Norma Comics ha editado un volumen especial en el que se recogen las mejores historietas clásicas de The Spirit. Para saber más ves a Artículo original (català)

Samuel L Jackson podría finalizar sus negociaciones con la Marvel Comic. Para saber más ves a
Artículo original (english)

¡Bienvenidos a Dynamicomic!


Dynamicomic os da la bienvenida; el blog donde encontrareis todo tipo de adaptaciones del cómic al séptimo arte. En el camino que aquí empieza, analizaremos y os daremos noticias curiosas sobre un género que está en alza. No se trata de un fenómeno nuevo, aunque ahora proliferen este tipo de grabaciones, en realidad cabe remontarse al año 1967 para encontrar la primera adaptación de una viñeta a la gran pantalla, cuando Jane Fonda encarnó a Barbarella, la historia que creó cinco años antes Jean-Claude Monte, en la que el sexo era el principal reclamo. Más tarde, en 1977, llegó una primera adaptación de Spiderman que no pasaría a la historia, pero que supuso el preámbulo de la trilogía de la que hemos podido disfrutar recientemente. Posteriormente destacarán sobremanera las míticas Flash Gordon y Conan el bárbaro, en que el musculoso Arnold Schwarzenegger debutó en el mundo del celuloide, o el Batman de Tim Burton, con un Jack Nicholson magistral y un carismático Michael Keaton. Christopher Reeve se convirtió poco después en el Superman de toda una generación, aura de la que no se separó hasta fallecer. Durante las décadas de los 80’ y los 90’ nos llegaron muchas pseudo-producciones, pero pocas consiguieron permanecer en el recuerdo colectivo, si acaso El Cuervo, en que Brandon Lee se dejó la vida cuando murió en extrañas circunstancias durante el rodaje, el semi-vampiro Blade, encarnado por Wesley Snipes, o los hombres de negro más famosos desde caiga quien caiga, Will Smith y Tomy Lee Jones. Pero es a partir del año 2000 que parece que este género ha dado un salto cualitativo definitivo para hacerse respetar y tener en cuenta. La ya mencionada trilogía de Spiderman, X-men, el bonachón Hellboy de Benicio del Toro, Batman: El caballero oscuro, que nos deja la póstuma y sublime interpretación de Heath Ledger o la Ciudad del Pecado (Sin City) de Frank Miller, que supuso una revolución visual, sabiendo plasmar, como nadie nunca antes había conseguido, la esencia del papel en un film con personas de carne y hueso. Así pues, os invitamos a formar parte de este mundo mágico que hoy comienza, y os alentamos a opinar, aportar novedades y contribuir a que este espacio sea un referente en el tratamiento de este tipo de género cinematográfico.